DÉCIMAS POR ALTAMAR

Amigos queremos compartir estas hermosas décimas para nuestro Grupo de parte de un gran amigo llamado Edgardo López Gonzalez, Solo agradecer estas palabras y tu amistad:

La cueca son seis sonrisas Y ocho miradas de amor, Es un baile alrededor De un canto que se eterniza. Es fuego que se armoniza, La cueca es suave besar, Es pañuelo, es soñar; Cueca tierna rebeldía…Es amor, es alegría Cuando la canta Altamar.

La cueca se pone chora, Hasta se pone pulenta

También se pone contenta, En el circo riendo, llora.

También viste de señora, Sus coquetas melodías,

Cueca, tan pequeña mía, Mujer, mujer te retocas,

Voy a besarte la boca, Lolita, en mí confía.

En silencio baila un piano lento, lento llega lejos,

Brotan sus sueños de espejo, Con las voces de las manos.

Se escucha hermoso y lejano, Como canto de botellas,

Negras y blancas estrellas, En sus manos tan sublimes

Si toca, Osvaldo Martínez, La cueca se pone bella.

Palpita en la batería, Antigua sangre de dioses,

Profundas y largas voces, Que jamás se callarían.

Ella, ruidosa alegría, Dispuesta sobre la roca,

Con los platillos que evoca, Una fiesta chinchinera,

La cueca suena rockera, Si José Lema la toca.

Seis vidas de Mi a Mi, Seis lanzas al corazón,

Seis sonrisas de pasión, Seis cantos de colibrí.

La guitarra hoy aquí, En sus manos de alma llena,

De colores siempre suena, De rasgueo tan urbano

Si es de Pedro Zamorano, La cueca se pone buena.

Cuatro troncos de la tierra, Hacen estallar el cielo,

Como canto del subsuelo, Que entre las venas se aferra.

El bajo se va de guerra, En sus manos tan fecundas,

Con sus notas tan profundas, La cueca eriza su piel

Si toca Víctor, Víctor Manuel la cueca suena rotunda.

Eres un árbol dormido, Bella y hermosa guitarra,

Que con su canto desgarra, La esperanza de sus nidos.

Es futuro de un sonido, Es nota que se dispersa,

Es rasgueo que se esfuerza, Raíz del viento, también

Cuando es de Claudio Gyllén, La cueca se llama fuerza.

La palabra que se canta, Tiene surcos de nobleza,

Tiene ríos de belleza, Y misterios que decantan.

La voz de Altamar levanta, El sueño de los poetas,

Parece de otro planeta, Brilla como inmortal astro

Si canta Ricardo Castro, La cueca baila coqueta.

El viento silba cantante Con pulmones de sudor,

Toca su nota menor luego se estira elegante.

El acordeón es instante que en sus brazos se eterniza,

Los colores armoniza Víctor Hugo Campusano

Si la cueca es de su mano su belleza inmortaliza.

Por ellos la juventud Ahora escucha la cueca, Por ellos los viejos truecan Pa’ llegar a su virtud.
Esta voz de gratitud Por alegrarnos la vida, En verso va dirigida A los grandes Altamar, Si cueca van a cantar A mi alma queda unida.

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